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Ingeniero Maschwitz, Buenos Aires, Argentina
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miércoles, 2 de julio de 2014

¿Estan funcinando los directorios corporativos adecuadamente?  

¿Son los directorios útiles a las empresas o son solamente un requisito a cumplir? - Parte I


La crisis financiera de 2008 fue facilitada y potenciada por la política monetaria global, el exceso de liquidez, la reducción de las tasas de interés y los elevados márgenes financieros,  pero sin lugar a dudas,  fue amplificada por las debilidades internas de las compañías en cuanto a capacidad para el  manejo de la crisis, inadecuado flujo de información externa, incomunicación entre los órganos decisorios, incapacidad para reconocer la realidad y falta de transparencia en el manejo de la información interna y parálisis para la toma de decisiones.   La crisis de 2008 generó un gran perjuicio a nivel global del interés público y privado, representado por: 
  • ·         Pérdida de riqueza y empleos.
  • ·         Instalación de un escenario de volatilidad creciente e impredecible.
  • ·         Perjuicio a los intereses de los inversores minoritarios.
  • ·         Perversión de los valores éticos-sociales
  • ·         Pérdida de confianza en los principios básicos de negocios y mercados.
  • ·         Cambio de paradigmas sobre las empresas e instituciones financieras.


En las últimas dos décadas la complejidad del entorno global en el que se desenvuelven las compañías se ha vuelto cada vez mayor en el plano social, político, económico, financiero, ético,  con mercados correlacionados por la globalización y la inmediatez de la información,  lo cual hace que los riesgos sean mayores al no funcionar la diversificación como una herramienta efectiva para mitigar los riesgos sistémicos como lo hacia en el pasado.  La confusión y el impacto de los riesgos se han incrementado exponencialmente y aquellas compañías que se hayan preparado, desarrollado habilidades especiales, hayan adquirido flexibilidad,  adecuado el flujo de información interno, internalizado capacidad de compartir conocimiento,  creado habilidades de gestión del riesgo y  visión para los negocios tienen una ventaja impresionante.  

Todo lo que habíamos aprendido sobre riesgos se ha tornado obsoleto.  Los  eventos excepcionales se han  hecho cada vez más frecuentes y las crisis se hacen más recurrentes y más virulentas. En el mundo actual, ni la ocurrencia de ningún evento ni la velocidad con que éste se desencadena debería sorprendernos ya más.  Necesitamos abrir  nuestras mentes a nuevos riesgos y prepararnos para ellos, estar permanentemente alertas a fin de enfocar la organización y la red de contactos que poseemos para actuar más rápido y mejor ante los eventos inesperados.

La anticipación tiene un fuerte efecto en la maximización del valor presente neto de los accionistas porque permite mayores posibilidades de supervivencia en la crisis y potencia la posibilidad de aprovechar las oportunidades que surgen en los malos momentos (compras, fusiones, captura de cuotas de mercado, ingreso de fondos de inversión).  Las empresas suelen confiar en sus CEO´s para capturar los cambios en la realidad y generar las decisiones y las transformaciones necesarias. Sin embargo,  los CEO´s  y sus equipos están sobrepasados por el día a día, focalizados en la limitación de los daños en el medio de una crisis y  necesitan el apoyo de  un equipo que tenga la calidad, la preparación profesional y  la experiencia adecuadas para hacer la diferencia. Esto no debe tomarse con una connotación negativa para el equipo del CEO.  La realidad hoy es que los contextos son tan complejos y se mueven tan rápidamente que en muchos casos, encontrar respuestas a las preguntas requiere consultar personas expertas y experimentadas fuera de la empresa.

En este contexto, la constitución de los directorios se transforma en un factor crítico para la optimización del valor económico, social y público de las empresas, y por lo tanto, la minimización del riesgo corporativo y sistémico. Los fracasos corporativos de los últimos años son una clara señal de que  las empresas necesitan actualizar sus principios de gobierno societario para adaptarlos a  los cambios en el contexto local y externo y contar con órganos de gobierno compuestos por personas con adecuada  preparación,  experiencia y dedicación.  Un grupo diversificado de  directores  experimentados  con habilidades reconocidas en diversas disciplinas del saber humano puede aportar conocimientos y experiencias que permitan ver con más detalle la realidad con la que se enfrenta  la empresa,  lo cual permite reaccionar más rápidamente y operar mejor sobre esa realidad dando como resultado  una mejor performance financiera de la empresa.  


La complejidad del entorno es  una constante, por más que querramos  no hay forma de incidir sobre ella,  mientras la variable que permite obtener los resultados deseados es la capacidad de respuesta de la empresaPor lo tanto aumentar la capacidad de respuesta de la empresa ante una crisis es la clave del éxito.

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